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viernes, 12 de diciembre de 2014

Problemas frecuentes en la espalda según el deporte

Las molestias en la espalda en el mundo del deporte son muy frecuentes, cuando hablamos de dolor en la espalda en el
deporte son muchos factor los que pueden influir: edad, el tipo de deporte, etc.
A continuación se desarrolla una clasificación de diferentes deportes para entender como se produce la lesión y a que estructuras afectan:

Deportes de raqueta

El impacto de los repetidos golpes de raqueta desempeña una gran sobrecarga en la espalda del deportista sobretodo en la zona lumbar.

Los problemas frecuentes en estos deportes son:

  • Desgarro muscular en el recto del abdomen: por continuas hiperextensiones al devolver una pelota en forma de volea o realizar un servicio.
  • Esguince de ligamentos: las continuas hiperextensiones y la torsión causa microtraumatismos en los ligamentos interespinosos.
  • Contractura de la musculatura paravertebral: por un entrenamiento inapropiado.
  • Lesión discal: sobretodo en los jugadores que realizan el revés a dos manos.
  • Lesión degenerativa de las pequeñas articulaciones: a causa de las continuas hiperextensiones se comprimen las carillas articulares.
  • Hiperlordosis: consecuencia de unos extensores potentes y abdominales débiles o una fuerza excesiva de flexores de cadera y isquitibiales.


Gimnasia

Los problemas frecuentes de este deporte son causa de las repetidas hiperextensiones de los gimnastas, sobretodo si sobrepasan el nivel escolar y se introducen en competición o en la elite, el problema mas frecuente son las lumbalgias.



Golf

El dolor de espalda es muy frecuente en los jugadores de golf, sobretodo en los amateur ya que no tienen un tono muscular suficiente para la practica.
Las lesiones más frecuentes son:
Lesiones musculares: producido por realizar los golpes demasiado bruscos.
Lesiones tendinosas: se debe a la causa anterior y afecta a las inserciones musculotendinosas de la cresta iliaca, costillas, etc.
Lesión por atrapamiento del ligamento interespinoso: en la ultima fase del swing se realiza una hiperextensión de la espalda y ocasiona un contacto entre las apófisis espinosas de las vertebras contiguas.


Ciclismo

Aunque el ciclismo tiene un bajo riesgo de lesiones la posición de flexión aumenta la extensión de la columna cervical y puede producir contracturas en la región cervical y dorsal:
  • Dolor lumbar: a causa de una hiperflexión constante de la columna y una rotación lumbar hacia la extremidad que realiza el pedaleo.
  • Dolor cervical: La hiperextensión cervical para mirar hacia al frente.





Carrera a pie

Durante la carrera se produce una hiperextensión repetitiva y la columna lumbar se encuentra en hiperlordosis en el momento de contacto del pie con el suelo, causando los siguientes problemas:

  • Lumbalgia: debido a la hipertensión.
  • Espondilólisis
  • Patología fiscal

.

Natación

La natación se ha considerado una terapia excelente para los pacientes con dolor de espalda y para recuperar a los atletas que han sufrido cualquier tipo de lesión. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nadar puede originar sobrecargas a nivel de la base del cuello, la unión toracolumbar y la parte baja de la columna
Lumbar:
  • Lesiones por sobrecarga: sobretodo en la espalda y en los hombros.
  • Esguinces y roturas musculares: poco frecuentes




En ocasiones una reparación de una lesión puede requerir una intervención quirúrgica, pero por lo general se seguirá el siguiente proceso: medidas generales (frio y inmovilización), farmacoterapia, terapia física y rehabilitación. También es muy importante programar un correcto y progresivo retorno de la actividad física.


lunes, 8 de diciembre de 2014

Beneficios de la Natación en Pacientes con Dolor de Espalda y Problemas Derivados de su Práctica Incorrecta

Todos sabemos que la natación aporta múltiples beneficios para el cuerpo humano, en especial para la columna. La flotabilidad que nos ofrece el agua reduce el peso de nuestro cuerpo dentro de la piscina y, de esa manera, se reduce la tensión que el cuerpo ejerce sobre nuestras vértebras. Además se suavizan los impactos del movimiento que la columna debe absorber. Otro beneficio del entrenamiento en piscina es que se desarrollan dos tercios de todos los músculos del cuerpo.
Hay otros aspectos favorables para combatir el dolor gracias a la presión del agua. Ésta ejerce un efecto masaje sobre los músculos que ayuda a sanar las lesiones gracias a que mejora la circulación sanguínea. Por otro lado, la resistencia del agua facilita el mantenimiento y el desarrollo de la musculatura aliviando los movimientos bruscos y evitando el dolor que produce estirar de manera excesiva los músculos.
Pero no todas las lesiones deben tratarse con ejercicio, ya que en algunos casos se puede empeorar el problema.

Foto de salud.uncomo.com
CARACTERÍSTICAS DE LOS PACIENTES CON DOLOR DE ESPALDA
Por lo general, el dolor crónico de espalda está relacionado con tener una musculatura débil recubriendo la columna vertebral. Otra consecuencia es una menor resistencia de los músculos a la fatiga en el trabajo. Este tipo de personas no puede soportar el mismo peso en su columna que otras personas de su misma constitución.
La forma de reducir el dolor es mejorando ambos aspectos.

ESTILOS DE NADO MÁS RECOMENDADOS
Foto de www.natacionpablopisano.com.ar
Los ejercicios realizados tanto de crol como de espalda son los más recomendados ya que se mantiene la columna en una postura natural y sin forzarla. También, estos ejercicios pueden ayudar a corregir defectos de curvatura. El crol es bueno siempre que no existan problemas de cuello, mientras que los ejercicios de nado de espalda son beneficiosos para personas que sufren dolor cervical al tener una carga de trabajo pequeña si se compara con los ejercicios de crol. Nadar de espaldas no compromete las cervicales ni ninguna zona vertebral.
Por el contrario, nadar a braza y, sobretodo, a mariposa puede provocar lesiones.

LESIONES CAUSADAS POR LA NATACIÓN
Las lesiones más destacadas son las sufridas en los hombros, en las rodillas y en la propia espalda.
En cuanto al hombro, el movimiento repetido de los brazos puede provocar una inflamación de los tendones debido al rozamiento continuo al que están sometidas las articulaciones. Esto desemboca en una tendinitis del manguito rotador. Se recomienda reposo absoluto y frío en la parte superior.
El estilo braza es el principal causante de las lesiones de rodilla. Los malos gestos al realizar una patada demasiado enérgica y un movimiento forzado causan distensiones del ligamento lateral interno, lesiones de menisco y tendinitis.
Foto de medciencia.com
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la respiración. La tendencia a mantener la cabeza fuera del agua puede provocar sobrecarga en la zona cervical derivando en una torsión de la columna vertebral hacia arriba que desemboca en problemas lumbares. Para las personas con dolor cervical que sufren al realizar los movimientos de respiración es recomendable el uso del tubo, evitando así el giro del cuello para tomar aire. Hay que atender también al esfuerzo realizado por los músculos pectorales y así evitar lesiones en ellos.
Se recomienda un buen fortalecimiento de la musculatura que recubre nuestra columna además de un trabajo importante de flexibilidad en los miembros.

NATACIÓN SI, PERO BAJO CONTROL
En definitiva, tanto si se padecen dolores de espalda como si no, la natación aporta múltiples ventajas a nuestro cuerpo. Su práctica previene lesiones y ayuda a recuperarse de éstas. Eso sí, no hay que olvidar consultar con médicos, fisioterapeutas u otros especialistas antes de realizar dichos ejercicios ya que pueden empeorar notablemente el daño sufrido.

Fuentes:
Combatir el dolor
Onmeda
Trainido


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Dolor de Espalda e Higiene Postural

El dolor de espalda es, sin duda, un síntoma muy frecuente de consulta médica que puede presentarse a cualquier edad aunque es más frecuente en personas de edad avanzada.
Hay muchos factores que pueden predisponer a tener dolor de espalda en edades avanzadas, entre ellos destacamos los siguientes:

- La inactividad física. La falta de ejercicio físico contribuye a la pérdida de masa muscular y a ganar más peso corporal, dos factores clave en la salud de la espalda.
- Malos hábitos posturales. Cuando estamos de pie, sentados, tumbados y cuando cogemos o manejamos pesos es importante cumplir con unas normas de higiene postural para economizar energía y proteger nuestra espalda.
- La presencia de enfermedades como la osteoporosis, fracturas y artrosis vertebral.

La osteoporosis es una enfermedad en principio silenciosa que vuelve a los huesos más frágiles facilitando la aparición de fracturas y aplastamientos vertebrales que ocasionan deformidades de la espalda (“chepa”) y dolor.


La artrosis es el desgaste de las distintas zonas de unión entre las vértebras y esto también puede ocasionar dolor.
Los discos intervertebrales están situados entre cada dos vértebras y actúan a modo de amortiguadores. Cuando somos mayores los discos están desgastados y pierden altura. Por lo tanto, en estas edades se corre más riesgo de sufrir una lesión en los discos y son responsables en parte de la pérdida de estatura.
Pero con bastante frecuencia el dolor de espalda está motivado por problemas de origen muscular, es decir, sobrecargas y contracturas musculares.

- Sobrepeso y obesidad.
- Tabaco.
- Otros.

Las medidas de autocuidado de nuestra espalda comprenden:

- La práctica de actividad física adecuada y regular. Se harán ejercicios para fortalecer los músculos que se encuentran débiles y que se encargan de mantener en buena postura nuestra columna vertebral, así como ejercicios de flexibilidad o estiramientos para aquellos músculos que estén más acortados o rígidos.
- Tener una buena concienciación de una correcta postura y aplicar las medidas de higiene postural.
- Prevenir o tratar determinadas enfermedades en caso de que se presenten, como son la osteoporosis y la artrosis.
- El control de peso es fundamental para descargar de tensión a nuestra columna vertebral. - El ejercicio suave a diario puede ayudar a controlar el peso corporal, así como dar más fuerza a la musculatura estabilizadora implicada en la salud de la espalda.
- El tabaco se ha demostrado que también influye afectando al disco intervertebral.

¿Qué es higiene postural?
La higiene postural consiste en aprender cómo adoptar posturas y realizar movimientos o esfuerzos de forma que la carga para la columna vertebral sea la menor posible.



La higiene postural puede aplicarse tanto a personas sanas para prevenir el riesgo de lesión como a los que ya tienen o han tenido dolor de espalda para disminuir su limitación y mejorar su autonomía.
Es necesario que se aprenda cómo proteger la espalda al adoptar posturas o realizar esfuerzos, que recuerde esas normas posturales y que las aplique sistemáticamente en su vida diaria.
A continuación mostraremos algunos de los ejemplos más habituales de cómo hay que realizar los movimientos en las principales actividades de la vida diaria:

- Sentado: es conveniente hacerlo siempre en la posición adecuada manteniendo la espalda recta y situando el apoyo glúteo en la parte posterior del asiento. La altura de la silla debe ser la adecuada a la estatura del usuario: caderas y rodillas deberían estar en flexión de 90º. Ante el ordenador, es importante vigilar la posición de la pantalla, el teclado y el ratón, y es deseable cambiar de postura, levantarse, estirarse y andar unos pasos al menos cada 30 minutos. 


- Tumbado.  A la hora de dormir la mejor posición es la de tumbado de lado con las piernas dobladas. La posición de boca arriba puede mejorarse si colocamos un cojín o almohada debajo de las rodillas para el apoyo de la espalda. La peor postura es la de boca abajo. Asimismo la cama debe ser adecuada, añadiendo una tabla bajo el colchón. Éste tendrá una consistencia adecuada y no debería utilizarse más de 8 ó 10 años.
- Levantar un objeto pesado del suelo con las dos manos. Deberemos abrir las piernas para mejorar la estabilidad del cuerpo, doblar las rodillas manteniendo la espalda recta, acercar el objeto todo lo que podamos al cuerpo y realizar una contracción de los músculos abdominales y glúteos. Si nos agachamos para  coger un peso del suelo de manera inadecuada podemos sufrir contracturas musculares, fracturas, lesiones más o menos graves de los discos intervertebrales e incluso una hernia discal con ciática.
- Transportar pesos. Lo mejor es no cargar con mucho peso de golpe y repartir el peso por igual en ambos lados. Si disponemos de carro es mejor empujar que traccionar. A la hora de llevar un objeto de un lado a otro es mejor girar con todo el cuerpo que girar con el tronco.
- Alcanzar un objeto Alto. Cuando queremos alcanzar un objeto que se encuentra en lo alto de una estantería, se deberá utilizar un taburete o escalera de modo que no sea necesario doblar la espalda hacia atrás.
- Permanecer de pie. Si vamos a permanecer de pie mucho rato podría utilizarse un reposapiés u objeto para poner sobre él un pie y luego el otro (aproximadamente cada 5 minutos).

Muchas de las tareas domésticas suponen un gran esfuerzo para su espalda. Barrer, planchar, limpiar cristales….son gestos que hacemos de manera repetida y que debemos intentar realizar correctamente.
Existen programas o escuelas de espalda donde se imparten unas clases sobre cómo es la columna vertebral, cómo funciona y porqué puede doler así como las medidas de prevención y tratamiento de los problemas de espalda. Además se imparten clases prácticas donde se enseña a colocar correctamente la espalda, se realiza ejercicio físico donde se fortalecen los músculos que se encuentren débiles, se estiran los músculos rígidos o acortados y se practican y repiten movimientos que imitan las situaciones de la vida diaria en posición correcta con el fin de automatizarlos  para que luego se realicen de forma correcta y sin pensar.

Conclusión:

El estado de salud de nuestra columna vertebral cuando somos mayores dependerá en gran medida de cómo la hayamos cuidado en los años anteriores. De todos modos, siempre podemos hacer algo por mejorar, mantener o al menos frenar la evolución de una determinada enfermedad o problema de la columna vertebral a través de las medidas comentadas anteriormente.
Sólo tenemos una columna vertebral para toda la vida, ¡cuidarla depende en gran medida de nosotros!